La Agencia de Seguridad Aérea propone estandarizar las reglas europeas para los vuelos de drones

La Agencia Europea de Seguridad Aérea (EASA) publicó este jueves su primer informe sobre drones y recomendó a las autoridades de la UE establecer una autorización previa para los aparatos de más de 25 kilos y garantizar la seguridad y la privacidad a la hora de determinar las zonas de vuelo permitidas. En un comunicado, la EASA explicó que el objetivo de su informe es estandarizar y resolver cuestiones como la prevención de riesgos, la privacidad y la protección del medioambiente, para que la Comisión Europea pueda aprobar después regulaciones concretas.

Para Patrick Ky, el director ejecutivo de la agencia, esta regulación supone un paso adelante que “permitirá la libre circulación de drones, así como unas reglas de juego uniformes dentro de la Unión Europea”. Una de las principales propuestas del informe es la necesidad de una autorización previa para aquellos vuelos realizados por drones que superen los 25 kilogramos, los 120 metros de altura o vayan más allá del ángulo de visión de la persona a cargo del pilotaje. En el informe se subraya la necesidad de tener en cuenta también, a la hora de establecer limitaciones a los vuelos, si se realizan sobre zonas densamente pobladas o sobre grandes grupos de personas al aire libre.

Respecto a las áreas de vuelo permitidas, señala que deberá ser competencia de los Estados miembros la limitación o prohibición de vuelos en sus respectivos territorios en base a criterios como seguridad, privacidad o razones medioambientales. Entre los planteamientos regulatorios se incluye además la tipificación de los drones como “productos CE”, lo que certifica que el producto cumple con los requisitos mínimos a nivel legal y técnico. El informe empezó a discutirse el miércoles en un encuentro con los Estados miembros en Bruselas, pero EASA explicó que no está previsto que la Comisión Europea discuta las propuestas regulatorias del mismo hasta finales de año.

El documento se ha elaborado a partir de propuestas formuladas por las Autoridades Conjuntas de Reglamentación de Sistemas No Tripulados (JARUS, por su siglas en inglés) y un grupo de expertos sobre aviación no tripulada compuesto por representantes de la industria y la Comisión Europea.